Tú sonríe. Por mucho
daño que te hagan, tú sonríe. No por la imagen que puedas dar a amigos y a
conocidos, sino porque te lo mereces. Porque la vida está hecha para
disfrutarla, y jamás desperdicies un día estando triste, porque quién sabe si
al día siguiente seguirás aquí. Porque nadie sabe cuánto tiempo le queda.
Es difícil volar
cuando ves la caída, lo sé, pero es algo que debemos hacer, porque, aun viendo
la caída, siempre podrás hacer algo para volver a elevarte hacia las nubes.
Siempre podrás alzarte después de caer, arreglar los platos rotos, y mejorarlo
todo. Es verdad que a veces, es necesario comprar una vajilla nueva, pero
estamos en época de crisis, por lo que hay que intentar ahorrar por encima de
todo.
¿Cosas que saquen
sonrisas? Amigos, novios, novias, familiares… Pero, para mí, y sobre todo, la
música. Amada música. ¿Qué haría yo sin ella? La hay para cualquier momento.
Momentos de locura, momentos de reflexión, momentos de tranquilidad, y momentos de melancolía con sonrisas al recordar viejos tiempos. Está siempre ahí,
cuando nadie más puede. Apóyate en ella y lo tendrás todo.
Elévate, que tú puedes. Con lo que tú quieras, bien sea música, amigos, o incluso haciendo esas cosas que más te gustan, y que sólo tú comprendes. Da igual cómo sea, pero elévate. No dejes que nada te haga caer, y siempre mantén la cabeza bien alta, que te lo mereces.
Ascot.