Esa forma tan particular de comportarte, de pensar, de sentir... Ese querer algo y no parar hasta tenerlo.
Es así. Eres así.
Tener un sueño, y que te apasione, porque aspiras a algo, aspiras a mucho, y no es fácil que te des por vencido. Imagínate; tocas un instrumento, y siempre quieres mejorar en él, a base de práctica y minuciosa concentración. Humilde sí, también; pero yo te veo desde fuera, y veo cómo eres y, aunque a veces intente expresarlo para que lo entiendas, tú sigues con esa modestia tan... característica, por llamarlo de alguna manera.
Crees que podrías hacerlo mucho mejor y es verdad, pero todos podríamos hacer muchas cosas mejor de cómo las hacemos. Te exiges demasiado, ¿No crees? Puede que en eso te parezcas un poco a mí, en ese perfeccionismo (aunque te aseguro que no llegas a los límites del mío), en esa creencia de que no das todo lo que podrías estar dando, aunque sea mentira.
Deportes... Tu máxima aspiración, supongo. Que aunque haya veces que hayas tenido dificultades y no hayas podido seguir adelante como te hubiera gustado, has seguido adelante, de la manera que has podido, pero adelante en todo caso. Y si algo de ello te ha hundido en algún momento, en otro es lo que te ha elevado. Que si se te ha presentado un gran abismo en algún momento con este tema, lo has acabado saltando, e incluso construyendo un puente para que los de detrás pudieran cruzarlo sin el esfuerzo que tú tuviste que hacer, o, al menos, minimizado.
Si, lo siento, soy muy reflexiva y pienso mucho estas cosas, y puede que cuando lo leas niegues todo, o lo afirmes (dejándome a mí perpleja). Sólo voy a intentar que abras los ojos, y veas todo lo bueno que hay en ti, y no sólo te fijes en lo malo, que solías hacer muy a menudo (menos mal que ya no tanto)... Que dejes ese pesimismo que tantos años te ha acompañado y le digas que vuestras sendas se separan ya, y que cada uno por su lado. Que ya es hora de ver la vida de otra manera. Si, es cierto que con sus pros y sus contras, pero vidas en este mundo sólo hay una, y no se nos dió para pasarnos el día pensando "¿Qué mal me espera hoy?", si no para sonreirla y pensar que no hay mal que por bien no nos vaya a venir.
No es tener en un pedestal, es simple admiración. Es encontrar a uno de los pocos que quedan que luchan por lo que quieren (aun siendo pesimistas, cosa que no consigo razonar muy satisfactoriamente), que, como ya dije, aspiran a algo... Tienen aspiraciones en esta vida... Y no sólo "la viven". Que dedican su tiempo a hacer lo que les agrada, y que consiguen alcanzar sus sueños. Ese tipo de personas que merece la pena conocer y tener cerca. Esas personas como tú.
Ascot.