viernes, 12 de diciembre de 2014

La muerte del arte.

 Por curiosidad, el otro día me apeteció hacer un test de estos patéticos sobre '¿Cuál es tu carrera ideal?' y resultó no ser tan patético como parecía, pues una de las preguntas que incluía me llamó bastante la atención. No la pregunta en sí, si no una de las respuestas entre las que podías elegir. Decía algo como:
 ¿Qué es lo que más miedo te da?
 - 14 llamadas perdidas de tu madre.
 - Enfermar.
 - La prensa rosa.
 - Ser pore.
 - Ir a la cárcel.
 - La muerte del arte.
 
 La muerte del arte... Qué profundo en algo tan superficial como era aquello...
 Fue bastante llamativo para mí, no sólo porque la escogí de inmediato, si no porque luego me puse a pensar por qué me daba miedo la muerte del arte y en lo que significaba esa frase para mí.

 Nosotros ahora mismo no seríamos nada sin arte. Y por ello me da miedo que se desvanezca. Acabaríamos siendo como cualquier otro animal; no tendríamos nada que nos definiera.

 La pintura es arte. La literatura es arte. La poesía. El cine es arte, al igual que la danza o la música. 
 La arquitectura es arte. La escultura. La fotografía.
 Todo aquello que nos permite expresarnos, que permite que no seamos uno más. Aquello que nos permite plasmar nuestros sentimientos y pensamientos para no pasar desapercibidos.
 Sin el arte, nuestras vidas se limitarían a la obtención de dinero y a la supervivencia, sin sentido alguno (que no es un caso muy alejado de la actualidad). Nuestras vidas carecerían de metas; carecerían de sueños.

 Me molesta mucho la gente que pregunta: '¿Y tú a que te dedicas?' y si les respondes que eres pintor, o musico, o escritor, te vengan con un 'Ah, un artista. Vamos, un muerto de hambre'.
 Los artistas no somos muertos de hambre. Los artistas somos aquellos valientes capaces de trabajar en aquello que nos apasiona, ganando el dinero suficiente para vivir buenamente. Ganando lo justo para vivir, pero siendo tan afortunados que aquello que hemos ganado ha sido gracias a hacer lo que nos gusta, a diferencia de aquellos que tienen trabajos que les amargan la vida sólo para acabar teniendo una fortuna entre manos que no les va a otorgar la felicidad.

 El arte ya está muriendo. La gente ya no va a exposiciones de pintura, a museos, a teatros... El arte está siendo infravalorado. A los artistas se nos está infravalorando. Y lo peor, es que la sociedad no parece darse cuenta de que nuestra cultura, de que nosotros, somos arte; y de que el arte, somos todos y cada uno de nosotros. Es lo que cada uno es capaz de hacer. Lo que cada uno es capaz de aportar, de expresar. La huella que cada uno es capaz dejar en la historia. Es la historia que cada uno es capaz de contar.

 Cada uno tiene la suya, y su forma de contarla. Los artistas la plasman en hojas, en versos, en lienzos, en partituras, en movimientos corporales, en fotografías... Cada uno a su manera. Cada uno como sabe. Para que algún día, cuando alguien pise donde en un pasado estuvo su pie, sepa quién fue; que estuvo ahí, que existió. Quizás, hasta se sienta identificado con él. Incluso, pretenda ser como él. Alguien capaz de enriquecer a la sociedad con su imaginación o su creatividad. Porque es así como realmente se define a los artistas: 'Los artistas son niños que han sobrevivido'.

 Cada canción, cada libro, cada cuadro es la historia de un ser humano, que trabajó duro para expresar lo que sentía y plasmarlo de la mejor manera que pudo para que, después, llegara alguien como tú, o como yo, lo viera, lo leyera, o lo escuchara, y pudiera empatizar con él, comprender su historia y disfrutar de su obra. Para que ese alguien como tú, o como yo, siguiera sus pasos, y no dejara que jamás muriera el arte.